Han notado que sin importar cuantos amigos de sexo opuesto tengas, ni la cantidad de actividades que realizan a la par, o los consejos que se dan sobre féminas o machomenos, siempre, siempre esta los que recalcan las diferencias entre géneros.
Es tan ilogico como recorrer juntos un mismo sendero para ñuego mirar atras y decir; yo lo hice mejor, no se pq, no fuy más rapido ni me canse menos, pero así es.
No, y recalco ¡¡¡NO!!! Soy feminista. Desde pequeña soy de las que prefiere la compañía masculina (no juzgue mal) a la femenina. Tampoco es que tenga algo encontrar de las mujeres, creo que cualquier extremismo es malo. Mi ideología consagrada hasta que me muestren pruebas irrefutables o me dé un tec cerrado es que uno es como es, no importa el género, sino que la persona en si. Pero desafortunadamente hasta al más liberal de los hombres o la más moderna de las mujeres parece olvidarse esto de vez en cuando. Tengo amigas más autosuficientes que un árbol, parecieran no necesitar de nadie para vivir, pero nunca falta el momentito incomodo donde le aflora la damisela de la edad de piedra, donde marcan (como que no quiere la cosa) las diferencias según yo inexistentes. Lo mismo con los niños, te ven, te acompañan, juegan, ríen, comparten cuentas de comida y copete pero el resbalón se lo van a mandar si o si en algún momento.
Sé de sobra que diferencias biológicas existen (nada q la pelicula "de donde venimos" no te esplique) , pero que alguien me diga ¿es tan malo pensar que somos básicamente iguales? Cada vez que planteo la opción de que tú y yo = me miran con cara rara o con lo que es peor: si, si, siga creyendo eso.
Por otra parte, quizás la del error soy yo; quizás esas diferencias son necesarias, pero no puedo evitar abrir los ojos en la mañana, salir del departamento y al caminar por la calle sintiéndome perfectamente capaz de hacer todo, absolutamente todo lo que mis queridos partner masculinos hacen. Se cocinar, limpiar y cambiar bebés (un clic a la supuesta femineidad) tanto como se destapar el desagüe, arreglar una lámpara, jugar pool y cuidarme solita. No pido la rebelión femenina ni la sumisión del hombre contemporáneo, tampoco crítico a aquellos que disfrutan estos roles predispuestos, bien por ellos. Solo digo que me gustaría no ser mirada como bicho raro cuando me paro frente a un sujeto X y le digo, sabes que, yo también puedo.
Solo se una cosa, si algún día tirando la talla con mis amigos digo ; yo el otro día estuve como media hora arreglando los enchufes, pero la hice, y uno se pone a discutir conmigo la mejor forma de hacer eso en vez de poner cara de what the fuck? Sé que me paseare con un sonrisa sincera un buen rato
